martes, 14 de diciembre de 2010

EL LEONÁTICO

Si bien es inútil ver hacia atrás, es inevitable voltear para analizar los últimos dos resultados que se registraron en un estadio Universitario donde se reunieron mucho más de 10 mil aficionados, la mayoría de los cuales salieron entre decepcionados y molestos.

Insisto en que la base fundamental de cualquier juego y del beisbol en particular,se erige sobre la posibilidad de ganar y perder. Pero eso de perder como se hizo sábado y domingo es como mucho. Dos victorias cantadas se fueron por el ducto de la basura debido a circunstancias particulares.

La idea no es fustigar y caerle encima a los peloteros quienes en todo momento quieren hacerlo bien, pero valga la reflexión para que no se repitan este tipo de situaciones. En la primera derrota tuvo mucho que ver la pasividad y aletargamiento tanto del lanzador Juan Carlos Gutiérrez como del inicialista Raúl Padrón, quienes no atacaron de inmediato un manso rodado por la inicial de Reyner Olmedo en el noveno capítulo. En la segunda es de destacar la sorpresiva captura de Gregorio Petit, quien en el mismo primer inning y con la pelota en las manos del lanzador Jason Schmidt, salió a correr. ¡Que jamón! diría Schmidt en ese momento, quien nada más tuvo que sacar el pie de la caja y lanzar cómodamente al campocorto para completar el out. Diez segundos después vendría el jonrón de Josh Kroeger válido para una carrera en lugar de las dos que estaban en el libreto. Así las cosas.

En fin, no hay tiempo para lamentaciones, sobre todo pensando que hay cuatro equipos en peor posición que nosotros y que los Superleones lucen sólidos y reforzados.

En efecto, el staff de lanzadores del Caracas se reforzó con el brazo zurdo de Chris Saldberg, quien viene con un récord de 11-1 que impresiona, lo mismo que una sólida efectividad de 3.26 en 20 aperturas con los Pheanasants de Sioux Falls, equipo de la American Association. Saldberg, quien lanzó en el Juego de Estrellas de esta liga independiente, laboró en la temporada regular durante 127 innings, en los cuales ponchó a 81 y permitió 117 hits. Según las estadísticas, este pitcher de 26 años compiló 54 boletos con el Sioux Falls, algo así como tres pasaportes por juego. En todo caso habrá que observarlo.

También la tropa de Dave Hudgens se reforzó con el alegre bate de Randall Simon, quien con 35 años a cuestas ha prometido ayudar al Caracas a revalidar la corona del beisbol venezolano. Este curazoleño jugó intermitentemente en las Grandes Ligas entre 1997 y 2006 con los Bravos de Atlanta, Tigres de Detroit, Piratas de Pittsburgh, Cachorros de Chicago, Rayas de Tampa y Filis de Filadelfia, con los cuales dejó promedio global de .304 (de 1.007-306).

Viene de actuar en una liga independiente en la cual bateó para .250 con siete jonrones en 107 turnos. Agresivo en el home (se dice que le hace swing a todo), Simon bien pudiera ayudar ofensivamente hablando, la situación planteada es ¿dónde será colocado? ¿qué pelotero será sacrificado para que Simon juegue? En todo caso esa disyuntiva deberá resolverla el manager Hudgens.

Bueno mis panas caraquistas de todas las constelaciones siderales cercanas, nos acercamos a la definición de la fase regular. Por lo pronto nos mediremos esta semana a Navegantes, Aguilas, Cardenales y Tigres, con lo cual será propicia la ocasión para afianzarnos en la clasificación. Y ya lo saben, cuídense que el hampa no discrimina. ¡Caracas para todo el mundo!

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